Buenos días!!!

Sin duda hay un vestido que es el top para esta primavera verano. No es que sea uno en concreto, más bien es la tendencia de un estilo de vestidos, que han llegado, asomando la cabecita desde la temporada pasada y viendo que fue tan bien, este año ya es el top extremo y que no puede faltar en nuestro armario.

Es como el yin y el yan entre el invierno y el verano. En invierno abundaba la estética masculina, mucho traje de chaqueta, rayas diplomáticas, hombreras, teníamos como un regusto ochentero. Pero en verano cambio radical, una declinación de vestidos mucho más tradicional, femenino, en el que acentúa las curvas y juega a la redundancia de colores y estampados de intención naíf. Escotes abiertos, cuanto más mejor, tanto en el escote como en las piernas. Hay detalles como lazos que cierran el vestido y pueden decorar uno de los laterales o dar la vuelta a la cintura para reforzar la silueta y acortarlo.

Así que tomad nota de todo lo anterior, manga larga, corta, sin ellas, eso da igual, el estilo inconfundible de estos vestidos vienen con mucha fuerza y puedes unirte a ella, porque creo que nos sienta genial. Esa falda que emerge con un pequeñísimo vuelo, puede ser de largo mini, con caída fluida si es midi o maxi. Porque los centímetros de tela pues variar tanto como se quiera, manteniendo una máxima, cuanto más larga sea la parte inferior, mayor será la abertura que atesore, especialmente los cruzados.

Ese mismo vaivén de longitudes se replica en las mangas, que puede llegar a incluir pequeñas hombreras, algún funcido que las abullonen y dejen ese halo de hiperfeminidad delicada que los impregna.

Como veis, yo estoy super enamorada esta temporada de ellos y creo que es la mejor opción para cualquier día y hora de la semana.

¿Vosot@s que pensais?

Besosssssssss

 

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